¿Acabas la jornada agotado aunque no haya pasado nada especial? A veces el problema no es el trabajo, sino el entorno. En este episodio de Jugando en Serio, Jorge Viejo, director de Recursos Humanos en Arup España, explica qué hace que una oficina sea saludable y cómo el espacio influye en el bienestar, la colaboración y la atracción de talento.
Qué hace que una oficina sea saludable
Arup España ha pasado por la certificación WELL, un sello internacional que, además de criterios de sostenibilidad, incluye aspectos sociales y de bienestar psicológico. En la parte física se mide la calidad del agua, del aire y de la iluminación; en la psicológica, cuestiones como la flexibilidad o el cuidado del estrés y de la carga de trabajo.
Según Viejo, el proceso les ayudó a revisar lo que ya hacían bien y a reforzar lo demás: más plantas para integrar la naturaleza o una sala de lactancia que, aunque no se use a diario, marca la diferencia para quien la necesita. Y el bienestar se mide: encuestas periódicas, cuantitativas y cualitativas, sobre luz, aire, agua o ruido, y un comité con representantes de todos los equipos que propone mejoras.
Una oficina saludable traduce los valores de la empresa
Arup, con 18.000 empleados en el mundo y unos 440 en España, no tiene dueño ni accionistas: su fundador legó la propiedad a los trabajadores por una libra simbólica. Los empleados participan dos veces al año de los beneficios globales, lo que empuja a colaborar entre oficinas, y hasta el CEO tiene un mandato de tres años, renovable una vez.
Esa cultura plana se ve en el espacio: nadie tiene despacho, ni siquiera el CEO. Hay salas que cualquiera puede reservar y cabinas para conversaciones privadas, y los puestos se reservan por app. Alguien del equipo de diseño gráfico, con una semana en la empresa, pidió a un directivo que dejara el sitio que tenía reservado, y él recogió sus cosas y se fue: las normas son para todos.
Para nosotros el espacio tiene que ser la traducción física de los valores que tiene la compañía.
Abierta, pero sin ruido: colaborar y concentrarse
¿Cómo tener un espacio abierto que favorezca la colaboración sin convertirlo en un parqué de Wall Street? Arup combina zonas abiertas con salas, cabinas y la quinta, una planta abuhardillada con sofás y mesas para reuniones informales, trabajar con el portátil o comer. Es el único lugar con cafetería: si quieres un café, tienes que subir, precisamente para que la gente se conozca.
Los equipos se agrupan en barrios que rotan cada seis meses o cada año, porque unas zonas tienen mejor luz y otras menos ruido o están más cerca de la cafetería. Al principio, la rotación generaba muchas quejas; en el último cambio no hubo ni un solo comentario.
Por dónde empezar sin grandes inversiones
A los consejos de dirección reacios a invertir, Viejo les propone una prueba: ¿traerías a tus clientes, a tus amigos o a tu familia a tu oficina? Si alguna respuesta es no, pregúntate por qué. Para una pyme con oficina alquilada, recurre a El club de los poetas muertos, cuando el profesor pide a sus alumnos que se suban a la mesa para ver el mundo desde otro ángulo: siéntate en los puestos de tu equipo y observa qué necesita.
También importa escuchar a la plantilla: cuando se quedaron sin espacio, los empleados pidieron seguir en el centro de Madrid, donde habían organizado su vida, aunque fuera hubiera opciones más baratas. Y así se hizo.
La oficina también atrae y retiene talento
En los foros de empleo, Arup competía con nombres más conocidos, así que dieron la vuelta a la estrategia: invitar a los estudiantes a la oficina para que la vivan. Con los candidatos, igual: la primera entrevista puede ser por Teams, pero la segunda es presencial, y la primera media hora se dedica a contarles el puesto y la empresa antes de hablar de su currículum.
La lógica, para Viejo, es sencilla: un empleado cambia de trabajo pocas veces en su vida, mientras que la empresa contrata decenas de personas al año, así que la decisión pesa más para el candidato. Enseñarle su mesa regulable, dónde tomará el café y qué vistas tendrá es ser transparente.
En la entrevista estamos al mismo nivel: nosotros queremos seleccionarles a ellos, pero queremos ser seleccionados por ellos también.




